Cómo te amé

©Loui Jover | collage art

Cómo te amé,

que hasta me salí del cuerpo

dando al cielo,

cómo te amé,

que al roce de tu mano

fui más fuerte que Alejandro,

cabalgué por el Asia en tus caderas

hallando fracaso entre tus piernas,

en esa cuenca fértil donde el Nilo otorga vida,

los imperios caen en ruina,

los reyes se arrodillan

y las llaman sus señoras,

mujeres,

sin ustedes somos muerte.

 

Cómo te amé,

que hasta el Egeo cambió su cause

al oír mi llanto en vela,

consolando mi derrota

como a Jerjes en Beocia,

en el mar la espuma limpia,

sangre y arena

de la boca de los persas,

de tu trigo y canela,

ni el mediterráneo me libera.

 

 

Cómo te amé,

que me olvide de mi nombre y de mis años,

de los días y de sus horas,

para amarte sin demora,

sin orgullo ni zozobra.

 

 

Cómo te amé,

que me olvidé de amar el cielo,

sus estrellas y su luna,

en las noches,

viejo lobo moribundo,

ya por  poco te me mueres

nauseabundo a ras de nieve,

flotando en el desierto

te olvidé de cara al suelo,

te dejé ir

calcinando mi recuerdo,

con los ojos bien cerrados,

el venado blanco susurró,

me dijo sigue

muchachito seductor.

 

De la sangre de la tierra

sea  volcán o ciudadela,

brota musgo en las banquetas,

así en mis cicatrices

vuelve ella siempre eterna,

pero vos ya no sos más mi Trafalgar,

en el navío Bellerophon

caratoña nueva otorgo,

en costas balcánicas

espero encontrarla,

y naufragar

en el silencio de sus pechos.

 

Salamandra soy sobre tu andorga,

de arriba a abajo,

me escurro cenagoso,

te suplico,

hacernos uno

igualando al Danubio,

ardiendo las perlas de tu costa eslava

exploto en pedazos granada partisana,

aroma del sol tu sudor durmiente,

cómo la amé, soberana de mi piel,

que terminé amando mi silencio

y a ti, mi confidente en el espejo.