“Mayo” por Mario Alberto Jiménez

Eugenia Loli ©

Parte de Los (d)efectos horrosos del amor, antología.

 

¿A qué saben tantos kilos de balas que a diario se disparan en contra de la sociedad? ¿A qué olerá tanta sangre derramada? ¿En qué río desembocan las lágrimas de toda la humanidad? ¿En dónde se hospedarán el hambre, la desesperación y la insolencia? ¿Cómo se hacen caber tantos cadáveres, homicidios, feminicidios, masacres y suicidios debajo de la tierra? ¿Qué entienden los niños cuando el familiar o el presbítero rompen la barrera que divide la inocencia de lo horroroso y vulgar? ¿Cómo se le explica a una mujer que su libertad de vestimenta y expresión es la principal causante de tanto odio, violación y asesinatos en contra de su especie? ¿Cómo se les explica a los hombres que la patria es primero y que se les necesita para defenderse y partirse el alma contra sus enemigos?

     ¿Cómo se justifica tanta violencia, desigualdad, desastres, contaminación, esclavitud y pobreza? ¿En dónde se encuentran dios, la virgen y todos los santos cuando la desgracia y el infierno azotan la tierra? ¿A dónde huyó la paz después de que la muerte resucitó? ¿Cómo se logra la prosperidad? ¿Cómo se mantiene la esperanza? ¿De qué manera se le salva a un refugiado, a un artista, a un maestro, a un periodista de las garras del gobierno, de la opresión y del crimen organizado? ¿Cómo soportar tanta presión y deudas? ¿En dónde están la educación, los valores y la justicia? ¿De qué manera nos beneficia la política? ¿En qué nos están ayudando senadores, diputados, alcaldes, gobernadores? ¿El presidente? ¿Cómo explicar el presente?

     ¿Cómo se le habla de felicidad al huérfano? ¿Al indigente? ¿Al adicto? ¿A los tristes del asilo? ¿A los limpia parabrisas? ¿A los que venden dulces? ¿Al que roba? ¿Al que pide? ¿Al que necesita? ¿Al que clama? ¿Al que llora? ¿Al que le duele? ¿Al que lucha? ¿Al que no se detiene? ¿Al que se vende por un pedazo de pan? ¿Cómo se le consuela a una persona alcanzada y tocada por las duras manos de la indiferencia, de los prejuicios y las modas? ¿Cómo se hace el amor sin lastimar a nadie?

     ¿Qué se hace cuando el miedo ha inundado a la población y la supervivencia se convierte en un tema tedioso e imposible de lograr? ¿Qué nos espera después de culminar la universidad? ¿En qué nos convertimos cuando llegamos a la vejez? ¿Cómo se le convence a la gente de despertar, de rugir y hacer temblar y crujir a la Ciudad de México, a los pueblos indígenas, a Tamaulipas, a Tijuana, a Ciudad Juárez y otras más por haber? ¿Cómo se le devuelve al ciudadano lo que siempre le ha pertenecido por herencia nacional? ¿Cómo recuperar la identidad? ¿La dignidad? ¿Cómo se vuelve a tener fe? ¿Cómo se reconstruye la confianza? ¿Hasta qué momento se termina la guerra? ¿Cómo se juzga al que nada tiene y sin remedio alguno tiene que salir a robar? ¿Quién podrá regresar el tiempo y ponerte a tu padre, a tu madre, a tu mejor amigo, a tu hermana, a tu hermano secuestrados, torturados y desaparecidos en tu cara para despedirte de ellos?

     ¿A dónde se fueron los valientes, los pensantes, los conspiradores, los guerrilleros, los amantes y libertadores del país?

     ¡Oh poesía! Llévame lejos, muy lejos de aquí, bórrame de la faz de la tierra, hazme polvo, una partícula más nadando en el infinito, redúceme a la nada, al olvido, a la muerte instantánea que ya no quiero saber nada de la vida, del infortunio, ni de la perra suerte.

 


 

Mario Alberto Jiménez, 22 años, originario de Tijuana Baja California Prosista. Estudió en la Asociación para Escritores Hidalguenses. Co-fundador de Libros Vagabundos. Se ha presentado en Radio y Televisión de Hidalgo, Foro Escénico, Fundación Arturo Herrera Cabañas, Rockanbilly Vintage, Rayuela Brew Bar, entre otras locaciones. Ha colaborado para las páginas de Plantando Libros, Libros Vagabundos y Generación Letras.