La experimentación visual/intermedial, de Alfonso Valencia

© David Schermann

Ya que estamos hablando de literaturas expandidas, es decir, de la escritura más allá de la página e incluso del texto, o más allá del signo, etc., tenemos que hablar de los experimentos de Alfonso Valencia.

Existe, desde los sesenta, un ímpetu de pseudo-vanguardia, relacionado con el avance de la intercomunicación a través de medios digitales y el desarrollo de nuevas tecnologías. Más aún, que atañe a la manera en que estos dos modernísimos aspectos se vuelven parte de nuestras vidas, 24/7. Sí, porque, ya en términos estéticos, ese es precisamente el mundo de la expresión: la sensibilidad interna del artista y la apropiación de realidades, el tiempo del creador: la existencia.

Ante la pregunta que interroga por la poesía de nuestra época, es justo antologar y discutir, al menos en gran medida, la expansión de la literatura hacia estas dimensiones de lo cotidiano.

Nos parecen naturales, por ejemplo, los experimentos recientes de la poesía, como la aplicación para iOS Abra, desarrollada por Amaranth Borsuk et.al., donde se muestra un texto poético interactivo, susceptible de ser intervenido con diversas condiciones o reglas del juego, creando así un objeto poético por cada lector -cercano a la pemutabilidad del poema propuesto por Cortázar, o en Blanco de Paz; también está la versión de Poema 21 (Amílcar Romero) que aparece en E-literature Collection, ejemplar extraordinario de poemario en soporte net y animación.

Así, desde la experimentación en animación por computadora, i.e. bpNichol en First Screening (1984), pasando por la escritura generativa, bots, hipertextos y juegos, Eugenio Tisselli y motohueso, Canek Zapata, Vigueras y Warpola, los experimentos de Young Hae Chan Heavy Industries, etc., la literatura en soportes digitales y electrónicos ha servido para extender las posibilidades de la expresión a niveles hipertrópicos.

Hablamos de nuestro tiempo, la sensibilidad real y no simulada de una generación que se revela a través de este tipo de medios, en su propia evolución, compartida. Un hecho que, al menos en Hidalgo, el poeta Alfonso Valencia ya había comentado e incluso interpretado como una fuente crítica de la poesía actual, desde hace más de 10 años.

Alfonso Valencia ha explorado con ferocidad este desafío. Es un tema que permea sus intereses como poeta: por ejemplo, el background a su libro El Grito Circular de la Gota que Muere en la Piel del Estanque (CECULTAH, 2014): es importante saber que el origen del texto se remonta a los primeros años de Twitter, a saber, que fue escrito primeramente en esta plataforma, conforme a la manera en que se leían los twits en un inicio. Hoy, leemos El Grito como una de las obras más representativas de la poesía hidalguense, pero hay que añadir al texto este detalle de origen.

jalfvalba

Sin duda, Valencia no deja de sorprendernos. Él mismo se ha convertido en un punto de partida y un paradigma digno para los escritores en ciernes que aún buscan como entre la nada un despojo de nueva sensibilidad.

La memoria hace las veces de un habitáculo, la experiencia es un lugar: el poeta habla entonces en la medida de su apropiación estética, de su habitar en la existencia. Ahí, pues, están las profundidades de una herida: el poeta se deja atravesar por el mundo.

Con certeza, Alfonso Valencia es un poeta que habla desde una conexión íntima con la realidad y el tiempo.

Aquí dejamos algunas de las experimentaciones que Valencia ha realizado a lo largo del tiempo, algunos en formato cellphone y otros en Flash, todos son un buen ejemplo de la urgencia real de la poética de nuestros días.

– Arístides Luis


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se dice Falla

 

 

Rojo, Grabado y editado en un SE W600, dispositivo móvil

 

 

 


 

Alfonso Valencia / 2018

Licenciado en Ciencias de la Comunicación con énfasis en Periodismo y especialista en Tecnología Educativa por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Maestro en Literatura Mexicana por la Universidad Veracruzana. Ha sido profesor de Literatura Comparada en el Tecnológico de Monterrey, y de Arte y Literatura en la UAEH. Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Ganador de los premios de poesía Efrén Rebolledo (2008) y de cuento Ricardo Garibay (2012). Ha sido ponente y conferencista en México, Estados Unidos y Bélgica. Actualmente, prepara una edición crítica del manuscrito del insurgente mexicano Antonio López Matoso, Viaje de Perico Ligero al País de los Moros, como parte de sus estudios doctorales en el Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias de la UV. Autor de los poemarios El libro de las cosas que no sucedieron (Hgo. Ediciones, 2009) y El grito circular de la gota que muere en la piel del estanque (CECULTAH, 2014); y de los volúmenes de cuento Teoría de la precipitación (CECULTAH, 2014), y Préndete fuego. Cuadernos y archivos inéditos de Dobais Villafana (Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, 2018).

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